vigorexia

Vigorexia: qué es, síntomas y tratamiento

¿Qué es la vigorexia?

La vigorexia es un trastorno psicológico y alimenticio en el cual la persona desarrolla una obsesión con tener un cuerpo musculoso. Los individuos con vigorexia, también llamado síndrome de Adonis, tienen una visión distorsionada de su imagen, por lo que están constantemente insatisfechos con su cuerpo y obsesionados con los músculos.

Esta insatisfacción y obsesión llevan a la persona a dedicar demasiado a tiempo a hacer ejercicio, volviéndola dependiente de la actividad física.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de la vigorexia son físicos y psicológicos. Los síntomas psicológicos incluyen distorsión de la autoimagen (el individuo se ve al espejo y cree que no está bien, aunque ya tenga una apariencia músculos), irritabilidad, insatisfacción e incluso depresión.

En cuando a los síntomas físicos, estos son derivados del exceso de ejercicio, como dolores y lesiones musculares constantes, además de cansancio.

La persona también puede llegar a usar anabolizantes y hacer dietas con grandes cantidades de proteínas para ganar más masa muscular.

Por lo general, la vigorexia ocurre en individuos que no encajan en los patrones de belleza establecidos por la sociedad y buscan aceptación a través de un cuerpo musculoso.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento de la vigorexia tiene como objetivo hacer que la persona acepte su cuerpo como es. Esto puede incluir a varios profesionales de la salud, tales como: nutriólogo, endocrinólogo, psiquiatra y psicólogo.

Las personas con vigorexia no suelen buscar ayuda, ya que los métodos terapéuticos probablemente llevarán a la pérdida de masa muscular.

Si la persona usa anabolizantes, el endocrinólogo debe darle seguimiento al tratamiento y sugerir la suspensión inmediata de esteroides.

El tratamiento psicológico de a vigorexia puede realizarse a través de la terapia cognitivo-corporal. El objetivo es llevar al individuo a aceptar su cuerpo tal como es, identificando la percepción distorsionada que tiene de su propia imagen, así como los aspectos positivos de su apariencia física.

También es parte del tratamiento psicológico confrontar los patrones corporales alcanzables e inalcanzables, fomentar comportamientos más sanos y ayudar al paciente a enfrentar su aversión a exponer su cuerpo.

Los comportamientos obsesivos relacionados con el ejercicio, la alimentación y la verificación constante del tamaño de los músculos deben ser inhibidos.

Los antidepresivos inhibidores de receptación de serotonina pueden ser útiles para minimizar la obsesión y la compulsión observadas en la vigorexia. Los antidepresivos también pueden indicarse de haber depresión.

Es importante señalar que el éxito del tratamiento de la vigorexia depende mucho de la buena relación entre los profesionales involucrados y el paciente.

Última actualización el 18 de Agosto de 2018 a las 12:21 pm.

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