Otosclerosis

¿La otosclerosis es curable? ¿En qué consiste el tratamiento?

La única forma de curar la otosclerosis es a través de una cirugía. En el caso de la otosclerosis del estribo, el tratamiento quirúrgico consiste en la substitución del estribo defectuoso por una prótesis. En la otosclerosis coclear la operación consiste en la colocación de un implante de cóclea.

Algunos medicamentos pueden estabilizar la otosclerosis o disminuir su velocidad de progresión. Sin embargo, no es capaz de mejorar la audición. Para esto se necesita hacer uso de aparatos auditivos.

Los aparatos auditivos pueden mejorar en gran medida la audición cuando la otosclerosis no afecta la cóclea. Sin embargo, la enfermedad es progresiva y la sordera aumenta con el tiempo, lo que puede hacer que el aparato deje de cumplir con su función.

La cura de la otosclerosis del estribo puede conseguirse a través de una cirugía que substituye el estribo que está fijo o con poca movilidad por una prótesis de teflón, platino o titanio. La cirugía, llamada estapedotomía, se realiza a través del canal auditivo con la ayuda de un microscopio.

El procedimiento también puede efectuarse por medio de una pequeña incisión cercana al oído. La operación puede realizarse con anestesia local y sedación o anestesia general.

A pesar del elevado grado de éxito del tratamiento, la estapedotomía tiene sus riesgos y complicaciones, pudiendo causar mareos, alteraciones en el paladar, pérdida auditiva, zumbido en el oído, perforación del tímpano y debilidad en los músculos del rostro.

En los primeros días después de la cirugía puede haber mareos, que tiende a desaparecer después de algunas semanas. A pesar de ser raro, el mareo puede permanecer por más tiempo. En estos casos, se prescriben medicamentos específicos para controlarlo.

Es normal también que haya una pérdida auditiva parcial después de una cirugía de oído. Sin embargo, raramente ocurren pérdidas significativas de la audición. En algunos casos puede suceder que la audición no mejore después de la operación.

Otras consecuencias poco comunes de la cirugía son la ocurrencia de zumbido en el oído y debilidad de los músculos faciales, que generalmente desaparecen al cabo de unos días.

La perforación del tímpano es una complicación muy rara y, cuando ocurre, la membrana del tímpano es capaz de cicatrizar por su cuenta. La perforación también puede ser cerrada por medio de cirugía.

La complicación más grave de la cirugía de otosclerosis es la pérdida total de la audición, que puede ocurrir si el nervio responsable de la audición fuera lesionado durante el procedimiento o si la operación no fuera bien ejecutada.

Los casos de otosclerosis coclear son tratados a través de la colocación de un implante coclear. El implante es un dispositivo electrónico formado por una unidad interna y externa.

La primera es introducida en la cóclea durante la cirugía, mientras que la segunda es una especie de aparato auditivo que capta el sonido y transmite la señal decodificada a la unidad interna. Esta, a su vez, transmite los impulsos eléctricos directamente al nervio auditivo.

Mientras que la sustitución del estribo por una prótesis puede hacer que la persona vuelva a escuchar normalmente, el implante coclear no es capaz de devolver completamente la audición en casos graves de sordera.

El tratamiento de la otosclerosis es la responsabilidad del médico otorrinolaringólogo.

Última actualización el 27 de Septiembre de 2018 a las 06:41 pm.

Atención: Este sitio web no proporciona asesoramiento médico, diagnóstico o tratamiento. Todos los contenidos son meramente informativos y en ningún caso puede sustituir la relación médico-paciente. Si tiene cualquier duda, por favor, acuda a su centro médico o especialista.

Temas relacionados