Toxoplasmosis: qué es, síntomas y tratamiento

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa causada por el Toxoplasma gondii, un protozoario encontrado en las heces de gatos y otros felinos. La infección puede ser congénita (cuando ocurre dentro del útero materno) o adquirida.

No se transmite entre personas, excepto de madre a hijo durante el embarazo (congénita). La transmisión de esta enfermedad ocurre a través de la ingesta de alimentos contaminados (carnes crudas o caducadas, especialmente de puerco y res), que contienen el parásito, por haber entrado en contacto con las heces del huésped, generalmente un felino. También ha habido casos de transmisión por medio de transfusiones de sangre y trasplante de órganos.

Síntomas

La toxoplasmosis adquirida puede no causar síntomas. Sin embargo, cuando estos se manifiestan, son inespecíficos e incluyen:

  • Manchas rojas en el cuerpo;
  • Fiebre;
  • Cansancio;
  • Dolores en el cuerpo;
  • Bultos (ganglios inflamados);
  • Dificultad para ver y lesiones en la retina (toxoplasmosis ocular);
  • Problemas cardiacos (miocarditis);
  • Alteraciones neurológicas (convulsiones, confusión mental, dificultad para caminar).

El diagnóstico se confirma a través de un análisis de sangre. Es importante investigar causas de inmunodeficiencia como SIDA cuando la toxoplasmosis presenta alteraciones neurológicas.

En caso de presentar estos síntomas, el paciente deberá buscar ayuda médica inmediata para ser evaluado.

Tratamiento

La toxoplasmosis tiene cura, y su tratamiento debe ser iniciado cuanto antes para evitar secuelas.

La toxoplasmosis es una enfermedad infecciosa provocada por el protozoario conocido como Toxoplasma gondii y es trasmitida a través del consumo de alimentos contaminados con el quiste del parásito.

El tratamiento no siempre es necesario, ya que, en pacientes inmunocompetentes, el sistema inmunológico es capaz de eliminar el parásito. En algunas condiciones, el tratamiento es necesario, como, por ejemplo;

  • Embarazadas;
  • Inmunodeprimidos;
  • Recién nacidos;
  • Problemas cardiacos (miocarditis) u oculares (coriorretinitis).

El tratamiento consiste en el uso de dos medicamentos: pirimetamina y sulfadiazina, con ácido folínico. Deben tomarse por 4 a 6 semanas. En mujeres embarazadas, el medicamento empleado es la epiramicina, hasta la semana 18 de embarazo y, posteriormente, se lleva un tratamiento con sulfadiazima, pirimetamina y ácido folínico.

Algunas medidas simples que se deben adoptar para evitar la trasmisión de la toxoplasmosis:

  • Evitar el contacto con las heces de los animales, sobre todo gatos y felinos;
  • Mantener una higiene adecuada al manejar alimentos;
  • Evitar comer carne caducada y/o vegetales mal lavados;
  • Acudir a las consultas prenatales y realizarse los exámenes solicitados por el obstetra (embarazadas).

En caso de presentar síntomas de toxoplasmosis, consulte inmediatamente a un infectólogo.

Última actualización el 13 de Octubre de 2018 a las 06:07 pm.

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