¿El quiste en el hígado puede volverse canceroso?

El riesgo de que un quiste en el hígado se vuelva canceroso es bajo, ya que la gran mayoría de los quistes hepáticos es benigna y no presenta riesgos de transformación maligna. No obstante, algunos tipos de quiste, como el cistoadenoma, pueden transformarse en cáncer en algunos casos.

Los cistoadenomas son considerados tumores precancerígenos, con potencial para transformarse en tumores malignos conocidos como cistoadenocarcinomas. Afortunadamente, los adenomas representan solamente el 5% de los quistes hepáticos. Continuar leyendo →

¿Qué es teratoma?

Teratoma es un tipo de tumor, normalmente benigno (quiste dermoide), pero que puede llegar a ser maligno (teratocarcinomas). Los teratomas generalmente se desarrollan en los ovarios y en los testículos, pudiendo también atacar el cóccix, abdomen, mediastino (región entre el pecho y la columna), sistema nervioso central y pelvis. Continuar leyendo →

Mioma

Mioma: qué y cuáles son los síntomas

¿Qué es el mioma?

El mioma es una aglomeración de células del útero que crecen a partir de los músculos de este órgano.

Si bien tiene la apariencia de un tumor, el mioma no es cáncer ni se torna cancerígeno.

Los miomas son comunes en todas las mujeres y la mayoría no provoca síntomas.

Algunas mujeres con mioma pueden presentar:

El tratamiento podrá variar dependiendo de los síntomas y de la edad de la mujer.

El médico familiar es el responsable del diagnóstico inicial del mioma; el ginecólogo podrá seguir con el tratamiento específico dependiendo del caso.

Cómo saber si tengo mioma

Los signos y síntomas del mioma pueden incluir dolor pélvico (parte baja del vientre), menstruación prolongada y aumento del sangrado menstrual. Sin embargo, alrededor de la mitad de las mujeres con mioma no suelen presentar ningún síntoma. Continuar leyendo →

Lipoma

Lipoma: qué es, síntomas y tratamiento

¿Qué es el lipoma?

El lipoma es un tumor benigno del tejido adiposo, que surge principalmente en el tejido subcutáneo, localizado justo debajo de la piel, sobre todo en la región posterior del cuello.

El lipoma es un tumor relativamente común, siendo más frecuente en mujeres. Generalmente aparece solo, aunque también puede ocurrir de forma múltiple. Se estima que cerca del 1 al 2% de la población mundial posee uno o más lipomas en el cuerpo.

Los lipomas no son comunes en niños, ni tienen relación con la obesidad o exceso de peso.

¿Cuáles son los síntomas?

El lipoma suele presentarse como una protuberancia pequeña y redonda que surge justo debajo de la piel, con una medida media de 1 a 3 cm de diámetro.

Hay casos raros en los que el tumor afecta grandes dimensiones, formando los llamados lipomas gigantes.

Las zonas del cuerpo en que los lipomas tienden a surgir son:

  • Tronco;
  • Brazos;
  • Piernas;
  • Hombros;
  • Detrás del cuello;
  • Axilas.

Los lipomas profundos pueden ocurrir en los músculos o bien dentro de las articlaciones.

Los lipomas normalmente no causan dolor, pero dependiendo de su localización pueden comprimir órganos y estructuras vecinas y provocar una seria de síntomas.

El diagnóstico puede realizarse simplemente por medio del tacto. En casu de duda, el médico puede solicitar un ultrasonido o biopsia para diagnosticar el tumor.

¿Hay cura? ¿Cómo se trata?

El lipoma es curable.

La cirugía para retirar el lipoma sólo es indicada solamente cuando, por su localización, el tumor causa malestar estético o comprime órganos y estructuras adyacentes, causando dolor, incomodidad u otras complicaciones.

De haber dudas sobre la benignidad del lipoma, el tratamiento quirúrgico también es indicado. En estos casos, el tumor suele presentar un crecimiento rápido, presenta dolor al tacto o presenta un aspecto endurecido.

La cirugía es simple y puede realizarse en el consultorio, con anestesia local y sedación, sin necesidad de internar al paciente.

La remoción quirúrgica del lipoma es la única forma de garantizar que no va a volver a crecer, pues retira el tumor en su totalidad, asegurando así la cura definitiva del problema.

El número de lipomas que pueden retirarse en la cirugía depende de las condiciones clínicas y personales del paciente, como enfermedades asociadas, medicamentos, trabajo, tiempo de recuperación, entre otras.

El dermatólogo es el responsable del diagnóstico del lipoma. El tratamiento quirúrgico puede ser realizado por el propio dermatólogo o por el cirujano general.