retención de líquidos

Retención de líquidos: síntomas y tratamiento

¿Qué es la retención de líquidos?

La retención de líquidos es la acumulación de fluidos entre las células del cuerpo. Su principal síntoma es la hinchazón (edema), observado principalmente en las piernas, manos, barriga y tobillos.

La retención de líquidos ocurre cuando los capilares, vasos sanguíneos muy finos, se hinchan o dilatan y permiten el derrame de fluidos hacia los tejidos, estando estos fluidos compuestos principalmente por agua.

Esto puede sucedes por varias razones: calor, alteraciones hormonales, menstruación, embarazo, exceso de sal en la alimentación, falta de actividad física, medicamentos, deficiencias nutricionales o bien problemas más graves como insuficiencia cardiaca, renal o hepática.

¿Cuáles son los síntomas?

El principal síntoma de que el cuerpo está reteniendo líquidos es la hinchazón de las piernas principalmente en la región re los tobillos, lo cual puede observarse fácilmente en las marcas dejadas por el    elástico al quitarse las medias o calcetas.

Para saber si su problema de retención de líquidos merece atención, realiza la siguiente prueba: presione la región del tobillo con la punta de sus dedos. Si la presión deja una marca más profunda o se hunde, entonces necesita cuidado especial.

Si, en cambio, la hinchazón ocurre en todo el cuerpo, puede ser síntoma de problemas en el corazón, riñones o hígado, lo cual debe ser investigado.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento para la retención de líquidos depende de su causa. Si la acumulación de líquidos está relacionada con problemas en el corazón, riñones, hígado, tiroides o sangre, el tratamiento será específico para cada tipo de enfermedad o disturbio.

En casos en los que la retención de líquidos no esté asociada a ninguna enfermedad o padecimiento, el tratamiento consiste principalmente en hacer cambios en la alimentación y drenaje linfático.

La primera medida a seguir es disminuir el consumo de sal, que en exceso puede sobrecargar los riñones y provocar retención de líquidos. Las personas saludables deben consumir no más de una cucharada de sal por día, la cual debe ser distribuida a lo largo del día entre todas las comidas y refrigerios.

El azúcar blanca, harinas, panes y arroz no integrales o refinados también favorecen la retención de líquidos y deben evitarse.

Otra medida importante es beber suficiente agua, entre 2 y 3 litros al día, ya que garantiza el funcionamiento adecuado de los riñones.

Los alimentos diuréticos como la alfalfa, el melón y pepino pueden ser consumidos al gusto, ya que favorecen la eliminación de líquidos por medio de la orina. El uso de tés diuréticos, como el té de cola de caballo, también ayuda a combatir la acumulación de líquidos en el cuerpo.

Los medicamentos diuréticos deben evitarse, a no ser que hayan sido prescritos por el médico, ya que pueden deshidratar las células y perjudicar el funcionamiento de los riñones.

El drenaje linfático, por su parte, produce excelentes resultados en el tratamiento de la retención de líquidos. Se trata de una técnica de masaje específica para drenar los líquidos acumulados en los tejidos del cuerpo y enviarlos de vuelva a la corriente sanguínea, para ser eliminados por medio de la orina.

Los resultados pueden notarse poco después de las sesiones; sin embargo, el control de la alimentación sigue siendo fundamental para el éxito del tratamiento.

Consulte a su médico de cabecera o a un nefrólogo en caso de padecer los síntomas aquí presentados.

Última actualización el 17 de Agosto de 2018 a las 09:47 pm.

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