¿Tomar refresco durante el embarazo es malo?

Tomar refresco durante el embarazo no es propiamente malo para la madre ni para el bebé, siempre que sea consumido en moderación y la gestante no tenga ninguna contraindicación, como diabetes.

Los refrescos a base de cola y guaraná deben ser evitados durante el embarazo debido a la cafeína que, en exceso, puede disminuir el crecimiento del feto y además parece estar relacionada con partos prematuros y abortos.

Los refrescos también aumentan el malestar gástrico de las embarazadas a causa del gas y contribuyen al aumento de peso y el desarrollo de diabetes gestacional, ya que son ricos en azúcar.

Incluso si el refresco es ‘cero azúcares’, favorece a la retención de líquidos por ser rico en sodio, aumentando así la hinchazón que ya es común en el embarazo.

Además, los refrescos no son bebidas saludables, no ofrecen nutrientes para la madre ni para el desarrollo del bebé y pueden perjudicar los huesos.

Por estas razones, lo ideal es evitar los refrescos durante el embarazo o, por lo menos, consumirlos con mucha moderación.

Para saber más sobre lo que puede y no puede comer y beber la mujer durante el embazo, hable con su médico de cabecera o con el obstetra responsable de dar seguimiento al embarazo.

Última actualización el 31 de Mayo de 2018 a las 11:29 pm.

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