Neutropenia

Neutropenia: qué es, causas y tratamiento

¿Qué es?

La neutropenia es una disminución en la cantidad de neutrófilos sanguíneos, que son un tipo de células de defensa (glóbulos blancos) que defienden al organismo de partículas extrañas y microorganismos invasores. Por lo tanto, una persona con neutropenia tiene más probabilidades de adquirir infecciones causadas por bacterias u hongos.

El número normal de neutrófilos en la sangre debe ser superior a 1500/μL en personas de raza blanca y superior a 1200/μL en personas de raza negra. La neutropenia puede clasificarse de acuerdo con la cantidad de neutrófilos y el riesgo de infección:

  • Neutropenia leve (1000 a 1500/μL)
  • Neutropenia moderada (500 a 1000 μL)
  • Neutropenia grave (< 500 μL).

La neutropenia grave y aguda, causada por una producción deficiente de neutrófilos, puede llevar a la muerte a aquellas personas con el sistema inmunológico comprometido.

¿Qué la causa?

Las causas de la neutropenia están relacionadas con defectos en la producción de neutrófilos o aumento de la destrucción de estas células, lo que puede suceder debido a problemas genéticos o como consecuencia del uso de ciertos medicamentos, infecciones, enfermedades, entre otras causas.

La neutropenia aguda, que dura horas o pocos días, puede ocurrir por la rápida utilización o destrucción de los neutrófilos, o bien por la producción insuficiente de ls mismos. La neutropenia crónica, que dura meses o años, normalmente ocurre debido a la baja producción o uso excesivo de los neutrófilos por el bazo.

La neutropenia derivada de trastornos en las células mieloides, que dan origen a los neutrófilos, puede ser causada por las siguientes condiciones:

  • Anemia aplásica;
  • Neutropenia idiopática crónica;
  • Neutropenia cíclica;
  • Mielodisplasia;
  • Neutropenia asociada a la disgamaglobulinemia;
  • Hemoglobinuria paroxística nocturna;
  • Neutropenia congénita grave (síndrome de Kostmann);
  • Neutropenias asociadas a síndromes, como el síndrome de Shwachman-Diamond.

La neutropenia secundaria, por su parte, puede surgir como consecuencia del uso de algunos medicamentos, cáncer o trasplante de médula ósea, infecciones o reacciones inmunes. Entre las posibles causas están:

La neutropenia causada por fármacos es una de las causas más comunes de la neutropenia. Algunos medicamentos tienen propiedades que pueden afectar a la producción de neutrófilos o aumentar la destrucción de los mismos.

Los fármacos utilizados en la quimioterapia para tratar el cáncer y la radioterapia, por ejemplo, suprimen la producción de neutrófilos por parte de la médula ósea.

Algunos tipos de cáncer que pueden atacar a la médula ósea, como la leucemia, mieloma, linfoma o incluso metástasis de otros tumores, también pueden afectar la producción de neutrófilos.

En cuanto a las infecciones, estas pueden causar neutropenia por la falta de producción de neutrófilos, inducción de su destrucción o utilización rápida de los mismos. Esto ocurre por ejemplo en casos de sepsia (infección generalizada).

Ya el consumo excesivo de alcohol puede contribuir a la neutropenia debido su acción inhibidora sobre la respuesta de la médula ósea en determinadas infecciones, como la neumonía.

La neutropenia aumenta el riesgo de infecciones bacterianas y fúngicas, pudiendo llevar a la muerte en casos más graves, por lo que debe ser monitoreada de cerca por el hematólogo.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento de la neutropenia depende de si esta es aguda (ocurre por horas o días) o crónica (persiste por meses o años).

La neutropenia aguda requiere de tratamiento inmediato con antibióticos intravenosos a la primera señal de infección, como fiebre, tos, diarrea, hinchazón o enrojecimiento de alguna parte del cuerpo, dolor de garganta o dolor al orinar.

Si la fiebre disminuye en 72 horas, la terapia con antibióticos debe mantenerse por, cuando menos, 7 días más, hasta no haber más signos o síntomas de infección. Los antibióticos también pueden mantenerse hasta que la cantidad de neutrófilos sea mayor a 500/μL.

En cambio, si la fiebre persiste por más de 72 horas y el paciente empeora, es probable que la infección sea causada por hongos. En ese caso, se inicia también el tratamiento con antifúngicos.

Las personas con neutropenia grave pueden ser tratados con medicamentos que aumentan la cantidad de neutrófilos y ayudan así a prevenir infecciones, especialmente después del trasplante de médula ósea y tratamiento intensivo con quimioterapia.

El tratamiento de la neutropenia cíclica e idiopática, que son formas crónicas de la enfermedad, se realiza con fármacos que aumentan la cantidad de neutrófilos.

Los corticoides también pueden aumentar la cantidad de neutrófilos en pacientes con trastornos autoinmunes que presentan una destrucción acelerada de estas células.

La remoción quirúrgica del bazo o de una parte de este (esplenectomía) es indicada en casos de neutropenia

Última actualización el 17 de Agosto de 2018 a las 09:55 pm.

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