Infección en la sangre

Infección en la sangre: síntomas y tratamiento

Riesgos de una infección en la sangre

Las infecciones en la sangre (septicemia) pueden ser graves, dependiendo del tipo de bacteria que la haya causado. La gravedad también varía de acuerdo con la capacidad de respuesta del organismo.

Las personas saludables con una infección en la sangre causada por bacterias poco agresivas suelen no presentar cuadros severos. Por otro lado, hay casos que pueden llevar a la muerte rápidamente si la infección no es diagnosticada a tiempo.

Las infecciones sanguíneas pueden ser causadas por una neumonía, infección urinaria o cualquier tipo de proceso infeccioso.

¿Cuáles son los síntomas?

Los principales síntomas y señales de la presencia de una infección en la sangre son desorientación mental, aumento de la frecuencia respiratoria (más de 22 ciclos por minuto) y disminución de la presión arterial máxima (menos de 100 mmHg). Las personas que presenten estos síntomas deben ser evaluadas urgentemente.

¿En qué consiste el tratamiento?

Las infecciones en la sangre más graves no tratadas adecuadamente pueden causar insuficiencia en diferentes órganos y provocar la muerte del paciente.

El tratamiento consiste en el uso de antibióticos específicos para el tipo de bacteria infectante, además de cuidados para mantener la presión arterial y las funciones vitales.

Es muy importante que estos pacientes reciban la primera dosis de medicamento lo antes posible. El tratamiento precoz de la infección disminuye el tiempo de internamiento y el riesgo de complicaciones.

Última actualización el 7 de Octubre de 2018 a las 11:08 pm.

Atención: Este sitio web no proporciona asesoramiento médico, diagnóstico o tratamiento. Todos los contenidos son meramente informativos y en ningún caso puede sustituir la relación médico-paciente. Si tiene cualquier duda, por favor, acuda a su centro médico o especialista.

Temas relacionados