Hígado graso: síntomas y tratamiento

¿Cuáles son los síntomas del hígado graso?

El hígado graso, conocido médicamente como esteatosis hepática, generalmente no presenta síntomas. En muchos de los casos, se diagnostica por casualidad, cuando se realizan exámenes de imagen, como ultrasonidos o tomografías computarizadas.

Es importante señalar que muchas veces no es posible distinguir los diferentes tipos de esteatosis, ni cuando está en su fase avanzada o cuando el hígado está inflamado. Esto ocurre en el caso del ultrasonido, que permite visualizar la grasa, pero no confirmar la inflamación del hígado. Las imágenes obtenidas tampoco permiten distinguir entre la esteatohepatitis de otras causas de hepatitis. Por este motivo, es esencial conocer la historia clínica del paciente y realizar exámenes físicos y de laboratorio para lograr un diagnóstico correcto.

Los análisis de laboratorio sirven para evaluar el grado de lesión del hígado a través de las enzimas hepáticas o transaminasas (TGO o AST y TGP o ALT). Cuando una persona sufre de hígado graso, las enzimas en su hígado están en niveles normales, mientras que en la esteatohepatitis, los niveles se presentan elevados.

Los pacientes obesos o con otros factores de riesgo, así como aquellos con niveles de transaminasas elevados, deben ser sometidos a pruebas de ultrasonido abdominal para determinar si hay grasa acumulada en el hígado. Hasta el momento, no se recomienda realizar pruebas de ultrasonido en pacientes sin factores de riesgo o que no presentan alteraciones en las pruebas de laboratorio.

¿En qué consiste el tratamiento?

La esteatosis hepática puede ser revertida con tratamiento y cambios en el estilo de vida. No hay un tratamiento específico. El objetivo es tratar los factores de riesgo: obesidad, diabetes mellitus, dislipidemia (colesterol), psoriasis y uso de medicamentos con corticoides, estrógeno, amiodarona, antirretrovirales, diltiazen y tamoxifeno.

Perder peso es una de las medidas más aconsejadas. No obstante, no es recomendable bajar más de 1,5 kg por semana. Lo mejor en estos casos es realizar actividad física regularmente, ya que contribuye a disminuir el colesterol y aumenta el efecto de la insulina.

Algunos medicamentos, como la metformina, vitamina C y E, losartán y Orlistata tienen resultados cuestionables. Por ello, no son siempre indicados.

La esteatosis hepática debe ser seguida por el gastroenterólogo, mientras que el control de la obesidad y de la diabetes es tarea del endocrinólogo.

Última actualización el 17 de Abril de 2018 a las 11:04 pm.

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