Herpes zóster (culebrilla): qué es, síntomas y contagio

¿Qué es la culebrilla?

La culebrilla es el nombre común que recibe el herpes zóster, una enfermedad causada por la reactivación del virus de la varicela. Los principales síntomas de la culebrilla son el dolor y la aparición de ampollas rojas y pequeñas agrupadas en un trayecto lineal, en un área específica de la piel.

Quienes han padecido varicela en la infancia, permanecen con el virus “dormido” en el organismo. Cuando el virus es “reactivado”, migra hacia el exterior del cuerpo, siguiendo el camino de un nervio periférico, hasta llegar a la piel, donde se manifestará.

Esta enfermedad aparece más comúnmente en personas mayores y con defensas bajas debido a enfermedades como el SIDA o cáncer, aunque existen otros factores que pueden reactivar al virus, tales como:

  • Trauma local;
  • Cirugías de la columna;
  • Sinusitis frontal;
  • Enfermedades crónicas, SIDA, cáncer, diabetes y otras condiciones que puedan comprometer el sistema inmunológico;
  • Uso prolongado de corticoides;
  • Quimioterapia y radioterapia.

Los ancianos tienen una inmunidad disminuida frente al virus, por lo que es más común que la culebrilla aparezca en personas con más de 60 años.

¿Cuáles son los síntomas de la culebrilla?

  • Dolor, que normalmente surge antes de la aparición de las lesiones y puede durar semanas o meses después de que estas desaparezcan. El dolor es de intensidad variable, pudiendo ir de una sensación dolorosa a un dolor intenso y lacerante;
  • 2 a 7 días antes de la eclosión de las lesiones suele haber adormecimiento, hormigueo, picazón o ardor en el área afectada, además de fiebre, malestar y dolor de cabeza;
  • Surgimiento de manchas rojas que se transforman en ampollar con un líquido claro, reunidas en una línea en un área específica de la piel;
  • Las erupciones cutáneas suelen ser del mismo lado del cuerpo y atacan principalmente el tronco, aunque pueden llegar a afectar la cara y los miembros.

Cuando las lesiones aparecen en la cara, afectando la nariz y los ojos, se debe buscar atención médica inmediata para evitar complicaciones como ceguera y meningitis.

El tratamiento de la culebrilla es realizado por el infectólogo, a través de la administración de antivirales y analgésicos. La prevención se realiza con vacunas.

¿Es contagioso? ¿Cómo se contrae?

Sí, el herpes zóster, también conocido como culebrilla, es contagioso. El virus se transmite de una persona a otra por contacto directo de la piel con las lesiones o a través de secreciones respiratorias. La transmisión del herpes zóster también puede ocurrir por medio de objetos contaminados.

Hay casos de personas que desarrollan herpes zóster después de tener contacto con pacientes de varicela. Los niños también pueden adquirir varicela a través del contacto con el herpes zóster. Esto ocurre porque tanto el herpes zóster como la varicela son causados por el mismo virus.

El periodo de incubación del virus varía entre 10 y 20 días después del contacto, pudiendo ser más corto en pacientes con defensas bajas.

El periodo de transmisión de la culebrilla es de 1 a 2 días antes de que surjan las lesiones y de hasta 5 días después de la aparición del primer grupo de vesículas. Mientras haya vesículas, la enfermedad se puede transmitir.

La prevención del herpes zóster consiste en la vacunación; en la infancia, a través de la vacuna contra la varicela; en adultos, la vacuna contra la culebrilla disminuye en cerca del 50% el riesgo de infección y es indicada para personas con más de 50 años.

Última actualización el 13 de Septiembre de 2018 a las 01:17 am.

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