Hemoglobina glicosilada: qué es y cuáles son los valores normales

¿Qué es la hemoglobina glicosilada?

La hemoglobina glicosilada, también abreviada como HbA1c, es una forma de hemoglobina presente naturalmente en los glóbulos rojos del organismo humano. Resulta de la reacción entre la glucosa de la sangre y la proteína hemoglobina que está presente en los glóbulos rojos. A los 90 días de vida del glóbulo rojo, la hemoglobina comienza a asimilar la glucosa, gracias a la concentración de esta azúcar en la corriente sanguínea. Cuando los niveles de glucosa están altos durante estos 90 días, la hemoglobina glicosilada también aumenta.

La HbA1c puede ser medida y sus niveles ayudan al médico y al paciente conocer cómo se ha llevado a cabo el control de la diabetes en los últimos 60 a 90 días, ya que, como hemos mencionado, los niveles de hemoglobina glicosilada son proporcionales a los de la glucosa.

Además de ayudar en el control de la diabetes, la prueba de HbA1c también puede ser usada para su diagnóstico. Los valores superiores al 6,5%, que son confirmados en una prueba posterior, son considerados como indicativos de diabetes.

Para los pacientes diabéticos, se recomienda que el valor de hemoglobina glicosilada se encuentre entre el 7 y 8%.

Valores de referencia

Los valores de referencia de la hemoglobina glicosilada dependen del paciente y del motivo por el cual el médico solicitó el examen.

Para el diagnóstico de la diabetes, se toma como referencia 6,5% (valores superiores son indicativos de diabetes); no obstante, este calor deberá ser confirmado en otro examen posterior. Los individuos con valores entre 5,7 y 6,4% son considerados de alto riesgo para desarrollar diabetes.

En personas con diabetes diagnosticada, la hemoglobina glicosilada puede ser usada para dar seguimiento al controlo de la enfermedad, reflejando la media de los niveles de glucosa en los últimos tres meses. El valor de hemoglobina glicosilada debajo del 7% (método HPLC) protege contra el surgimiento y la progresión de complicaciones microvasculares de la diabetes (secuelas oculares y renales) y de neuropatías. No obstante, considerando que la glucosa y los problemas vasculares están estrechamente relacionados, para una buena parte de los pacientes es importante alcanzar un valor bajo (tan cercano a los niveles normales como sea posible). Sin embargo, se debe procurar evitar episodios de hipoglicemia constantes.

Un control rígido puede no ser apropiado para todos los pacientes. Las personas que han padecido diabetes por mucho tiempo y/o que han mantenido un mal control de su glucosa por periodos largos, así como aquellos que presentan complicaciones crónicas ya desarrolladas (alteraciones oculares, renales, aterosclerosis, neuropatía), pueden tener como meta valores menos rígidas (hasta 8%).

El diagnóstico y seguimiento de la diabetes debe ser realizado por un endocrinólogo o médico general.

Última actualización el 5 de Octubre de 2018 a las 06:27 pm.

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