Fístula anal: cómo se trata

El tratamiento de la fístula anal casi siempre se realiza por medio de una cirugía. Esta operación permite abrir y exponer el trayecto fistuloso (fistulotomía) o cerrar este trayecto suturándolo (fistulectomía). El tipo de cirugía a realizar se determina de acuerdo con las características y la profundidad de la fístula

El tratamiento de las fístulas anales más superficiales suele ser más simple. La técnica elegida en estos casos es la fistulotomía, que consiste en abrir y hacer un raspado de los trayectos. Se hace una abertura en los tejidos hasta llegar a la fístula, exponiendo su trayecto y permitiendo que esta cicatrice de adentro hacia fuera.

Las fístulas más complejas, por su parte, pueden ser más difíciles de tratar. Por ejemplo, cuando la fístula tiene un trayecto alto que involucra al esfínter, el tratamiento se vuelve más difícil y delicado. El esfínter controla la abertura d ano y, consecuentemente, la eliminación de heces y gases.

Cuando la remoción o la exposición de la fístula puede destruir este músculo, se realiza un drenaje del trayecto por medio de un hilo quirúrgico que deja el canal limpio y abierto, impidiendo el desarrollo de abscesos. La colocación de este hilo favorece la cicatrización simultánea de los tejidos y ayuda a evitar la incontinencia fecal.

Después de la limpieza de la fístula, es posible cerrar su abertura interna y llenar el trayecto fistuloso con una sustancia específica que favorece la cicatrización desde el interior.

Otra forma de cerrar la abertura interna es colocando un retazo hecho con la mucosa que recubre el canal anal y el recto. Este procedimiento es usado principalmente para tratar casos de fístulas más complejas o que afectan un área grande del esfínter.

Las cirugías generalmente se realizan en dos etapas. Esto significa que el paciente es sometido a dos procedimientos quirúrgicos durante el tratamiento. El tiempo de espera entre cada operación varía entre 2 y 4 meses.

El objetivo del tratamiento quirúrgico es eliminar la fístula y preservar la función del esfínter. Cabe recordar que la fístula puede reaparecer tras la cirugía, sin importar la técnica usada.

La cirugía de fístula anal es responsabilidad del proctólogo.

Última actualización el 10 de Septiembre de 2018 a las 11:29 pm.

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