Dolor ciático: qué es y cómo se cura

¿Qué es el dolor ciático?

El dolor ciático, también conocido como “la ciática”, es un dolor persistente que se siente a lo largo del nervio ciático, que inicia en la columna lumbar (parte inferior de la espalda), pasa por debajo de los glúteos, región posterior de los muslos y sigue hasta la pierna.

El dolor puede manifestarse al inicio como un hormigueo leve y aumentar de intensidad progresivamente o de manera súbita, con tendencia a empeorar al sentarse o cuando se estiran los miembros inferiores. Puede surgir en ambas piernas, aunque es más común que afecte solamente un lado.

El dolor ciático puede ser causado por la inflamación del nervio ciático o por compresión de alguna raíz nerviosa de la región lumbar. El nervio ciático es el nervio más grande del cuerpo y está formado por la unión de las raíces nerviosas del plexo lumbar.

Es importante recordar que el dolor ciático no es una enfermedad en sí, sino un síntoma de otros problemas, siendo el principal de estos la hernia de disco. En estos casos, el dolor puede surgir abruptamente y disminuir la capacidad de movimiento de la persona, sobre todo al caminar.

El tratamiento del dolor ciático puede ser iniciado por el médico general, quien podrá remitir al paciente con un neurólogo en caso de considerarlo necesario.

¿El dolor ciático tiene cura?

El dolor ciático es curable, aunque “cura” no es el término más apropiado, ya que este dolor no es propiamente una enfermedad, sino un síntoma de otros problemas. El tratamiento se determina de acuerdo con la causa, los síntomas y la intensidad del dolor.

El tratamiento incluye:

  • Reposo relativo; el paciente puede moverse e ir a trabajar, pero debe evitar levantar peso, hacer esfuerzo o permanecer sentado por mucho tiempo;
  • Analgésicos y antiinflamatorios;
  • Fisioterapia;
  • Orientaciones al paciente sobre los cuidados con su postura;
  • La acupuntura tiene efectos comprobados científicamente en el alivio del dolor ciático.

Siempre que se siga el procedimiento adecuadamente, el dolor mejora en aproximadamente 15 días. De lo contrario, la condición puede empeorar y volverse incapacitante, además de provocar trastornos neurológicos, tales como pérdida de la sensibilidad y de la función motora.

Cuando el tratamiento clínico no es suficiente o hay una compresión significativa del nervio con comprometimiento neurológico, el médico puede optar por realizar una cirugía, si bien esta medida solamente es indicada en una pequeña parte de los casos, ya que la mayoría de estos responde bien al tratamiento convencional.

Última actualización el 27 de Abril de 2018 a las 06:51 pm.

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