Dislexia: qué es, causas, síntomas y tratamiento

¿Qué es la dislexia?

Dislexia es un trastorno de aprendizaje relacionado con el lenguaje, caracterizado por la dificultar para la lectura, escritura y ortografía de palabras simples. La palabra dislexia significa literalmente “desvío o dificultad en la lectura y reconocimiento de palabras”. Se trata de un problema inesperado en el aprendizaje, a una edad en que esas habilidades ya deberían estar automatizadas.

Como el niño tiene dificultad para comprender la escritura, tiende a disminuir su lectura, lo cual puede impedir el desarrollo del vocabulario y limitar sus conocimientos generales.

La dislexia es más común en niños (varones) y afecta a entre el 10 y 15% de la población mundial. Casi la mitad de los casos diagnosticados en el grupo de edad más crítico, entre los 10 y 12 años, son de grado severo; 40% son de grado moderado y aproximadamente el 20% son de grado leve.

Es importante señalar que la dislexia no tiene ninguna relación con trastornos sensoriales o psíquicos, ni con el nivel de inteligencia de la persona.

Contrario a lo que muchos piensan, la dislexia no está asociada a un bajo nivel intelectual. De hecho, un disléxico puede presentar un desempeño superior al promedio para su edad en otras áreas.

¿Cuáles son las causas de la dislexia?

La dislexia tiene origen neurobiológico. Las personas con dislexia tienen dificultad en utilizar las áreas del cerebro responsables del análisis de las palabras y de la automatización de la lectura.

¿Cómo identificar la dislexia?

Los niños disléxicos pueden presentar los siguientes síntomas:

  • En edad prescolar:
    • Dispersión;
    • Falta de desarrollo de la atención y de la coordinación motora;
    • Retraso en el desarrollo del habla y del lenguaje;
    • Dificultad para aprender canciones y ritmos;
    • Dificultad para armar rompecabezas;
    • Poco interés por los libros.
  • En edad escolar:
    • Dificultad para adquirir y automatizar la lectura y escritura;
    • Pobre reconocimiento de las rimas y aliteración;
    • Falta de atención y dispersión;
    • Dificultad para copiar texto de un libro o de la pizarra;
    • Dificultad para escribir, dibujar y pintar (coordinación motora fina) y en practicar ejercicio o bailar (coordinación motora gruesa);
    • Desorganización excesiva;
    • Retrasos constantes en la entrega de trabajos escolares;
    • Pérdida de pertenencias constante;
    • Confusión para identificar la izquierda y derecha;
    • Dificultad para utilizar mapas y diccionarios;
    • Vocabulario pobre, con frases cortas e inmaduras o largas y ambiguas;
    • Dificultad para elegir las palabras adecuadas al comunicarse, tanto a nivel oral como escrito.

Si bien la dislexia no tiene cura, las personas disléxicas pueden encontrar maneras de desempeñar sus tareas con éxito, aunque para esto es importante que la disléxica sea diagnosticada lo antes posible.

El diagnóstico se realiza a través del análisis del historial y de los síntomas a través de pruebas que pueden ser realizados por el propio pediatra que atiende al niño. Sin embargo, en casos más complejos, puede ser necesaria la participación de profesionales del área de la neuropediatría, fonoaudiología y psicopedagogía.

¿La dislexia tiene cura?

La dislexia no tiene cura, aunque puede ser tratada por medio de la psicopedagogía y fonoaudiología (logopedia). El método de rehabilitación debe ser elegido de acuerdo con cada caso, ya que ninguno de ellos es totalmente eficaz.

El objetivo del tratamiento no es curar la dislexia, la cual, puede persistir hasta la adultez en cierto grado. Sin embargo, cuanto antes sea tratada, mejores serán los resultados finales en términos escolares, profesionales y sociales.

Con el tratamiento, el paciente aprende a superar sus dificultades y a encontrar nuevos caminos cerebrales para lograr entender los textos a la perfección.

La finalidad de la terapia es activar otras áreas del cerebro que ayudan a la lectura, a través de la formación de la palabra y el desarrollo de la fluencia en el texto.

Se sabe que la dislexia causa una falla en la decodificación del lenguaje escrito, por lo que las palabras no son siempre identificadas correctamente y la persona no puede relacionar el sonido con la letra.

Es importante recordar que la dislexia no tiene ninguna relación con el nivel intelectual. Sin embargo, los niños frecuentemente se sienten menos, por lo que pueden presentar baja autoestima en el futuro. Es por ello que es importante descubrir el problema cuanto antes, para evitar daños emocionales.

En caso de sospecha de dislexia, el niño debe ser sometido a una evaluación hecha por médicos (pediatra y neuropediatra), psicopedagogo y fonoaudiólogo.

Última actualización el 3 de Mayo de 2018 a las 09:37 pm.

Atención: Este sitio web no proporciona asesoramiento médico, diagnóstico o tratamiento. Todos los contenidos son meramente informativos y en ningún caso puede sustituir la relación médico-paciente. Si tiene cualquier duda, por favor, acuda a su centro médico o especialista.

Temas relacionados