Trastorno obsesivo compulsivo

Trastorno obsesivo compulsivo (TOC): signos y tratamiento

Signos y síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo

Las señales que pueden ayudar a indentificar a una persona con TOC (trastorno obsesivo-compulsivo) son:

  • Obsesiones o ideas obsesivas: ideas o imágenes que vienen a la mente de la persona repetidamente sin que ella quiera, generalmente relacionadas a:
    • Religión;
    • Sexo;
    • Dudas;
    • Contaminación (ideas de que sus manos están contaminadas por tocar objetos sucios, por ejemplo);
  • Compulsiones o rituales compulsivos: se trata se actos o rituales que la persona se ve obligada a hacer para aliviar o evitar las obsesiones. Si no ejecuta esta actitud compulsiva, se pone muy ansiosa. Estos rituales se repiten varias veces, incluso cuando la persona sabe que no tienen sentido. Algunas compulsiones frecuentes son:
    • Lavarse las manos;
    • Verificar que las ventanas o la llave del gas estén cerradas;
    • Realizar de manera minuciosa una serie de actos pre-programados para evitar que suceda alguna cosa mala a alguien;
    • Contar o hablar silenciosamente.

La persona debe buscar ayuda cuando las obsesiones o compulsiones del TOC comienzan a ocupar buena parte de su tiempo, afectando o dificultando su día a día.

Sin embargo, como el propio paciente reconoce que tales actitudes o pensamientos no tienen sentido, intenta disfrazarlos, evitando hablar sobre el tema y rehusándose a buscar ayuda psiquiátrica.

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) suele iniciar al final de la adolescencia, alrededor de los 20 años de edad y afecta a cerca del 2% de la población.

El TOC también puede ocurrir en niños, generalmente con periodos de mejoría y empeoramiento. Es posible controlar los síntomas con un tratamiento adecuado, aunque es raro lograr la cura total del TOC.

Los portadores de TOC suelen tener también otros trastornos mentales, como:

Cura y tratamiento

Si bien el TOC es curable, es muy difícil lograr una cura definitiva. El tratamiento de los trastornos obsesivo-compulsivos, que incluye terapia cognitivo comportamental (psicoterapia) y antidepresivos, puede tomar meses o años para comenzar a surtir efecto, por lo que debe mantenerse por mucho tiempo, a veces por toda la vida.

Los casos leves y moderados de TOC pueden ser tratados simplemente con psicoterapia y muchas veces el paciente se libera de los síntomas, presentando una mejora significativa en su calidad de vida.

Ya en los casos más graves de TOC, el tratamiento incluye una combinación de antidepresivos con psicoterapia.

Los medicamentos suelen usarse en dosis altas y durante largo tiempo, mientras que la psicoterapia, a través de la terapia cognitivo comportamental, ayuda a la persona a controlar sus pensamientos obsesivos y sus rituales compulsivos.

Lo importante es que el tratamiento del TOC sea continuo. Cuando más tiempo dure, más retrocederán los síntomas.

Con los antidepresivos y la psicoterapia es posible mejorar la vida de la gran mayoría de los pacientes, y en muchos casos los síntomas desaparecen completamente. Sin embargo, algunas personas no presentan mejoras o mejoran muy poco.

Informar al paciente y su familia sobre el trastorno, el sufrimiento que causa y lo que se puede hacer es otra parte significativa del tratamiento.

Es muy importante que la familia esté bien informada sobre lo que es el trastorno obsesivo-compulsivo y los problemas que provoca, para así poder apoyar al familiar y motivarlo a buscar ayuda.

El psiquiatra es el especialista responsable de diagnosticar y tratar el TOC.

Última actualización el 10 de Septiembre de 2018 a las 08:11 pm.

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