Atrofia muscular

Atrofia muscular: qué es y cómo se trata

¿Qué es?

La atrofia muscular es una disminución del volumen del músculo, que ocurre debido a una disminución del tamaño de las células musculares.

La atrofia muscular tiene tratamiento, el cual varía dependiendo de la causa. Los ejercicios con peso, como el levantamiento de pesas, son los más indicados para combatir el problema.

Las principales causas de atrofia muscular son:

  • Falta de uso: Cuando un miembro permanece enyesado, la musculatura se atrofia debido al desuso. La pérdida de masa muscular puede fácilmente ser observada después de retirar el yeso y compararlo con el miembro opuesto saludable;
  • Envejecimiento: La atrofia del músculo, con consecuente disminución de la masa muscular, aumenta con la edad y forma parte del proceso natural de envejecimiento;
  • Pérdida de estímulos hormonales: En el caso de los hombres, la testosterona baja provoca atrofia muscular, ya que esta hormona actúa directamente en el mantenimiento de los músculos;
  • Nutrición inadecuada: La falta de proteínas o carbohidratos en la alimentación lleva al organismo a consumir los propios músculos del cuerpo para obtener energía y proteína, que deberían venir de los alimentos. El resultado es la pérdida de masa muscular (atrofia);
  • Pérdida de la inervación: Las lesiones en el cerebro, médula espinal o en nervios periféricos pueden causar atrofia muscular. Un ejemplo es la atrofia espinal medular, observada en pacientes parapléjicos o tetrapléjicos.

¿Cómo se trata la atrofia muscular?

El tratamiento de la atrofia muscular tiene como principal objetivo provocar una hipertrofia muscular, es decir, el efecto opuesto de la atrofia, que es el aumento de la masa muscular.

Así, el tratamiento puede incluir:

  • Fisioterapia o ejercicio: La mejor manera de promover la hipertrofia es aumentando su carga de trabajo a través de ejercicios con pesas y carga. Sin embargo, es fundamental ser orientado por un profesional. Si los ejercicios no se ejecutan correctamente ni se combinan con una alimentación adecuada, pueden causar más pérdida muscular;
  • Electroestimulación: Cuando la atrofia ocurre por pérdida de inervación, como en la atrofia muscular espinal, el tratamiento se realiza a través de electroestimulación. Es este caso, como el paciente no es capaz de realizar una contracción muscular voluntaria, se utiliza corriente eléctrica para contraer el músculo;
  • Alimentación adecuada: Además de los ejercicios y la electroestimulación, es fundamental llevar una alimentación balanceada, con una ingesta adecuada y proporcional de carbohidratos (pan, arroz, harina, papa) y proteínas (carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres);
  • Reposición hormonal: Puede ser indicada cuando la atrofia está relacionada con bajos niveles de testosterona.

La atrofia muscular puede ser diagnosticada por un médico general o familiar, quien podrá indicar el tratamiento más adecuado o enviar al paciente con otro especialista, de ser necesario.

Última actualización el 30 de Septiembre de 2018 a las 10:49 pm.

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