Amigdalitis

Amigdalitis: síntomas y tratamiento

¿Cuáles son los síntomas?

Los principales síntomas de la amigdalitis son:

  • Dolor y dificultad para deglutir;
  • Fiebre;
  • Malestar general;
  • Enrojecimiento e hinchazón en la garganta (amigdalitis viral);
  • Placas blancas de pus en la garganta (amigdalitis bacteriana).

Las amigdalitis pueden causar además falta de apetito, mal aliento, dolor de cabeza e hinchazón de los ganglios del cuello y de la mandíbula, que puede notarse por la presencia de bultos en estas regiones.

En el caso de la amigdalitis bacteriana, la fiebre suele llegar por encima de los 38 grados y puede venir acompañada de escalofríos, mucha indisposición y, en algunos casos, dolor abdominal.

Los síntomas de la amigdalitis viral duran cerca de 4 días y desaparecen espontáneamente posteriormente, mientras que en las infecciones provocadas por bacterias pueden prolongarse por más tiempo.

Consulte a su médico de cabecera o a un otorrinolaringólogo en caso de presentar síntomas de inflamación o infección en las amígdalas.

¿En qué consiste el tratamiento?

El tratamiento de las amigdalitis provocadas por virus se realiza con analgésicos y antiinflamatorios, que buscan amenizar los síntomas, pues recordemos que las infecciones causadas por virus no tienen cura. Las amigdalitis bacterianas, por su parte, deben ser tratadas con antibióticos.

Las píldoras para el dolor de garganta solamente alivian el dolor y no son capaces de tratar la inflamación.

La cirugía para extraer las amígdalas solamente es indicada cuando las amigdalitis son muy frecuentes (5 a 7 veces por año) o cuando la hinchazón en la garganta dificulta la respiración.

¿Cómo se trata la amigdalitis bacteriana?

Las amigdalitis bacterianas requieren mayor atención y deben ser tratadas con antibióticos específicos, administrados por vía oral o inyección. Entre los medicamentos más usados están la bencilpenicilina benzatina y la amoxicilina.

El tratamiento por vía oral tiene la desventaja de que el paciente puede suspender el medicamento por su cuenta en cuanto los síntomas mejoren, que generalmente sucede después de 48 horas.

La gran ventaja de las inyecciones es que son aplicadas en dosis únicas, tanto en adultos como en niños.

Abandonar el tratamiento de la amigdalitis bacteriana antes de tiempo puede traer complicaciones graves, ya que la bacteria puede volverse resistente al antibiótico y provocar recaídas, además de otras infecciones, como la infección urinaria.

Por eso, los antibióticos deben ser tomados a las horas indicadas y durante el tiempo determinado por el médico. Por lo general, el tratamiento es mantenido durante 10 días.

¿Existe algún tratamiento casero para la amidgalitis?

Las gárgaras con agua tibia y sal son buenos remedios caseros para aliviar el dolor, ya que limpian la garganta y ayudan a liberar el moco que se forma debido al pus.

Cómo hacer las gárgaras

  • Agregue una cucharadita de sal a una taza de agua tibia;
  • Haga gárgaras durante 5 minutos;
  • Repita el procedimiento por lo menos 3 veces al día o siempre que sea necesario.

No coloque vinagre ni limón en la solución, ya que son ácidos y pueden irritar la garganta.

Es importante recordar que las gárgaras no tratan la inflamación, por lo que no sustituyen los medicamentos recetados por el médico.

Para tratar la amigdalitis, consulte a un médico general u otorrinolaringólogo.

Última actualización el 22 de Agosto de 2018 a las 05:26 pm.

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