¿Las bebidas alcohólicas pueden bloquear el efecto de los antibióticos?

Sí, las bebidas alcohólicas pueden reducir la efectividad de algunos antibióticos y provocar diversos efectos colaterales. Cuando ambas sustancias llegan al hígado, que es el principal órgano responsable de la metabolización de las drogas en el organismo, no sabe cuál metabolizar primero, por lo que acaba no ejerciendo su papel por completo y una de las metabolizaciones se ve perjudicada.

Como el alcohol es generalmente consumido en mayor cantidad, el hígado, en vez de metabolizar el medicamento, intenta metabolizar primero el alcohol, lo cual acaba reduciendo la eficiencia del medicamento. El hígado tampoco es capaz de absorber el alcohol por completo y parte de este permanece en la corriente sanguínea por más tiempo, potencializando el estado de embriaguez. Algunos antibióticos que causan tales efectos son: cetoconazol, itraconazol, fluconazol, nitrofurantoína, eritromicina, rifampicina e isoniazida.

Otros antibióticos que pueden causar efectos colaterales extremadamente desagradables cuando se asocian con el alcohol son:

  • Metronidazol (Flagyl®)
  • Trimetoprima (Bactrim®)
  • Trinidazole (Tindamax®)
  • Griseofulvin (Grisactin®)

El alcohol puede ser el villano más conocido, pero no el único con relación a los antibióticos. Existen ciertos medicamentos que no deben ser ingeridos con alimentos, pues disminuyen su absorción y, consecuentemente, su efecto. También es común que haya interacción con otros medicamentos utilizados por el paciente. Siendo así, es importante que el paciente pregunte cómo debe ser utilizado el antibiótico y si es que hay alguna contraindicación.

Última actualización el 29 de Mayo de 2018 a las 04:07 am.

Atención: Este sitio web no proporciona asesoramiento médico, diagnóstico o tratamiento. Todos los contenidos son meramente informativos y en ningún caso puede sustituir la relación médico-paciente. Si tiene cualquier duda, por favor, acuda a su centro médico o especialista.

Temas relacionados